Nuestra experiencias como comisarios de la exposición “Ciudades invisibles. Proyectos no construidos en el entorno de la Ría de Bilbao”

Las ciudades, como los sueños, están construidas de deseos y de miedos, aunque el hilo de su discurso sea secreto, sus reglas absurdas, sus perspectivas engañosas, y toda cosa esconda otra.

               Italo Calvino, Las Ciudades Invisibles

Allá por marzo de 2016 surgía un nuevo reto ante nosotros… hacer una exposición de arquitectura complementaria de la segunda edición del BIA regeneration forum. No estaba muy claro si tenía que ser una segunda parte de la que ya hicimos en 2014 “Diálogos. Arquitectura vizcaína del siglo XXI”, pero como segundas parte nunca fueron buenas preferimos decantarnos por algo un poco más arriesgado.

Enlazando con el lema del congreso “Nuevos escenarios en torno al agua” y teniendo un ejemplo vivo de reconversión de espacio en torno al agua en nuestro propio territorio pensamos que era una oportunidad de rescatar la “ciudad invisible”. Nos proponíamos sacar a la luz aquellos proyectos que se idearon en el entorno de la Ría de Bilbao pero que por algún motivo no fueron finalmente construidos.

Queríamos contar a la ciudadanía la historia que estaba guardada en archivos y cajones y que en algún momento vieron de manera muy tímida la luz pero que permanecían ya como parte del olvido. Es la historia que ha servido como caldo de cultivo a lo que en realidad sí que se ha llegado a construir o está en camino. Las cosas no ocurren porque sí y en la arquitectura como en todo existen una serie de acontecimientos que explica la realidad.

Esta exposición ha sido un empeño en sacar a la luz proyectos a nuestro parecer interesantes en el entorno de la Ría de Bilbao, no sólo por el mero hecho de poner en valor el trabajo de muchos y buenos profesionales que han dedicado su tiempo a pensar en nuestro territorio y a plantear soluciones a importante retos, que también, sino en un intento de contar la complejidad de nuestro entorno. Los resultados que hoy en día conocemos y disfrutamos en nuestra ciudad construida no son sino la suma de muchas aportaciones que han contribuido en la toma de decisiones finales.

Cada proyecto, cada nuevo reto es casi cuestión de magia en el que se intenta adivinar y prever todos los acontecimientos que van a suceder antes, durante y después de que un entorno sea construido de una determinada manera. Toda esta colección de propuestas ayudó sin duda a imaginar diferentes escenarios con historias distintas, y quizás a partir de esa ideación se pudo mejorar y optimizar el resultado final.

Resulta aparentemente sencillo caer en la valoración más o menos superficial de que una solución nos gusta más que la definitiva, pero no hay que quedarse en este punto. Es necesario avanzar un poco más en la reflexión. Desde las ideas y los proyectos hasta la materialidad de las mismas siempre hay un proceso de transformación y adaptación que en ocasiones puede hacer perder la poesía y la pureza de las formas iniciales. Pasar de la mente creadora al papel es un gran salto, no digamos ya pasar del papel a la arquitectura construida, y más aún de la arquitectura como escenario de la vida cotidiana de una ciudad. Una vez que se piensa, se construye y se viven los espacios es cuando realmente se pueden valorar y analizar. Como decíamos en la fase de las ideas, esta valoración es casi un ejercicio de adivinación del futuro.

La exposición se distribuye a lo largo de 8 zonas en el entorno de la Ría de Bilbao. Es cierto que no recoge ni mucho menos todos los proyectos que se han desarrollado en las mismas a lo largo de la historia, pero sí que creemos que representa en cierto modo la trayectoria e historia de estos espacios. La labor de investigación y recopilación de la información ha sido toda una aventura en sí misma. Ha sido una suerte compartir esta parte del camino con Iñigo Berasategui y Ane Arce de BEAR Architecture, proyecto de semejante envergadura es complicado hacerlo en solitario, por lo que siguiendo con nuestra idea de colaboración hemos descubierto a dos grandes profesionales con los que se trabaja muy a gusto codo a codo. Parece increíble lo bien que nos hemos entendido y la buena coordinación que ha habido entre nosotros a pesar de lo ajustado de los plazos y las diferentes dificultades que nos íbamos encontrando por el camino.

Quizás la parte de la historia que cuenta el proceso de creación de esta exposición no se llegue a ver ni contar pero que nos queda para nosotros como parte de un proceso muy emocionante y lleno de sorpresas y descubrimientos. Estamos muy agradecidos con el Área de Planificación urbana y el archivo general del Ayuntamiento de Bilbao, así como con Bilbao Ría 2000 que desde el primer momento en el que les contamos nuestra idea nos recibieron con las puertas abiertas. También agradecemos su atención a los diferentes autores de los proyectos que aparecen en la exposición y de otros que por diversos motivos no hemos llegado a publicar en los paneles.

Idear, planear, investigar, seleccionar, maquetar y crear esta exposición ha sido un recorrido de lo más interesante. Es reconfortante ver la buena acogida que está teniendo y que por lo menos está provocando la reflexión y el abrir los ojos a otras realidades. El mundo que vivimos siempre es mucho más complejo de lo que a simple vista parece.

Confiamos en que este pueda ser el punto de partida para poder seguir sacando a la luz y poniendo en valor tantos proyectos que no llegarán a construirse… y que al final no son sino piezas de un rompecabezas aún mayor.